lunes, 30 de julio de 2012

Eco

Eco,
como pasado presente,
seco,
un golpe inminente,
como pasado presente,
canción ausente,
que se repite,
y se repite,
y se repite,
como un eco en mi mente,
inminente,
y se repite sin verte,
como un eco inminente,
eco,
de tu sonrisa entre la gente,
eco,
de tu pasado en mi mente,
seco,
como tus palabras al verte,
eco,
y eco,
y eco de verte,
de tenerte,
en un instante detenerte,
eco entre la gente,
de mi pasado sin presente,
eco,
y eso,
y eso,
tu sonrisa en mi mente,
eco,
eco inminente,
tan solo eso,
fue solo eso,
y eso,
fue solo un eco en mi mente

lunes, 9 de julio de 2012

Siento

Miedo,
al futuro o al pasado venidero,
al fin y al cabo simple y sencillo miedo,
que se disfraza de insomnio y cobardía,
de alcohol e hipocrecía,
de valentía,
miedo de aceptar,
de ver el tiempo volar,
de nunca olvidar,
solitarias noches vacías,
de pensamientos y caricias frías,
de sueños y epifanías,
sueños negros e ilusiones,
miedo basado en suposiciones,
tonos grises  sin demas colores,
todos sentimos miedo,
distintos motivos y distintos tiempos,
y el mio es a sentir lo que no siento.

lunes, 2 de julio de 2012

Horas

Quiero venir y quiero llegar al lugar que no me acuerdo,
quiero reír y quiero llorar pa' olvidar que estoy sufriendo,

Quiero soñar y más despertar, retratar tu voz al viento
quiero viajar y menos estar, acariciarte a fuego lento

Horas,
deja tenerte unas horas
horas,
quedémonos a solas

Je ne sais pas qu'est-ce qui se passé, yo no se que estoy haciendo,
Je ne veux pas que tu me laisser, quedate que estoy muriendo

Solas,
quedémonos a solas
solas,
solamente unas horas

Quisiera vivir, también respirar, atrapar tu azul de cielo,
quisiera seguir y nunca parar, besar tu boca fuego


Solas,
te invito estar a solas
solas,
atrápame por unas horas

Horas,
invádeme por unas horas
horas,
que no pasen las horas

viernes, 8 de junio de 2012

Miedo

El frío austero se posa bajo la luna,
tan siniestro,
tan fugaz,
tan rastrero y rapas,
tan sórdido que estremese mis latidos,
tan frívolo que me miente al oído,
llena el vacío con sus tan grises alaridos,
me llena el alma con sus tristes gemidos,
¿qué habrá en horizonte del tiempo?
¿qué pasará con mi último aliento?
llena los resquicios mas remotos,
fulmina cada sueño poco a poco,
me mira y penetra su daga,
encierra todo en una sola mirada,
tan oscura,
tan sombría,
tan ruda y fría,
que me deja a merced,
tan solo de su amarga letanía.


lunes, 21 de mayo de 2012

Cuento

Quisiera un cuento de esos elegantes,
un poco más real y menos errante,
uno de esos tersos de pelo largo,
que con un suspiro te envuelve en su encanto,
quisiera un cuento un tanto emotivo,
de esos que encierran al corazón fugitivo,
uno con destellos de luz en la cara,
con esbozos de azul vertientes del alma,
quisiera un cuento que se escriba en mi cama,
con los ojos cerrados y la memoria varada,
de esos que desbordan de caricias los ríos,
y que quitan de la existencia el amargo hastío,
quisiera un cuento sin letras ni versos,
de esos que sueñas escribiendo con besos,
que se envuelven con la piel encantada
y se firman tan solo, tan solo con tu mirada.

lunes, 7 de mayo de 2012

Crónica

Notas en tono púrpura
silencios agonizantes
resonantes
melodía de sincretismo
que con gran cinismo
desprecia y murmura

Aguijones color miel
eslabones de un pasado infiel
asesinos de cualquier mínimo suspiro
precoces verdugos de un futuro contigo

Palabras fugaces
silencios rapaces
retumbando en cada instante
arrancándote desde antes

Color que se lleva el viento
matices con aires de lamento
fuga en escala de si
 y yo simplemente te perdí
te perdí desde el día en que te conocí







lunes, 26 de marzo de 2012

Veinte años

Llegás tarde, veinte años tarde. Fue en esta misma banca que te vi por última vez, hace ya veinte años. Te invité a un café y nos sentamos acá, a platicar de la vida y sus recovecos, de tus ilusiones y mis cuentos, de tus futuros y mis recuerdos. Fue hace viente años ya que vi por última vez tus grandes ojos café, llenos de sueños e inquietudes, con ese destello que se fundía con tu suave voz. Hace veinte años ya que vi mi reflejo en tus pupilas, con mis ganas y mis emociones, con ese silencio que con tu mirada se desvanecía. 

Desde hace viente años que vengo cada tarde a esta banca. En cada atardecer te busco, entre el celaje que se dibuja a la lontananza, entre el cielo y la tierra, entre la gente y el tiempo. Todos los días a las cinco de la tarde me poso acá, en este mismo lugar, esperando a que regresaras. Algunas veces algún caminante furtivo se detenía a hacerme compañía. Me ayudaba a matar los minutos de las horas, y con oídos curiosos me hacía redibujar tu silueta, con tonos pretéritos y pincelazos lentos, como retratándote con el silencio, como invocándote con mis pensamientos. 

Fueron veinte años de espera, cuestionándome a diario el porqué de tu inadvertida partida. Imaginándome mil razones para la ausencia de tu risa y suave perfume, de tu cabello y tus ilusiones. Veinte años de verte venir con la caída del sol, inventándote en mis recuerdos, acariciándote en mis ilusiones, y viéndote partir con los ojos abiertos. 

Han sucedido muchas cosas en todo este tiempo, he aprendido mucho, me he vuelto viejo. He conocido mucha gente y he aprendido de ellos, de sus historias, de sus recuerdos, de sus anécdotas de mejores tiempos. He visto como el recuerdo vive en sus pechos, como viven y mueren por lo que llevan dentro, como reflejan lo que yo mismo siento. 

Hace veinte años que acá mismo te espero, en esta misma banca, en este mismo recuerdo. Llegás tarde, veinte años tarde, y hoy como de costumbre, tampoco apareciste. Tendré que seguir dibujándote en el silencio de mi compañía, entre las cinco y las seis, con una taza de café en esta banca vacía, como siempre lo he hecho desde el día de tu partida, desde aquella vez que vi por ultima vez tu sonrisa, que para mí fue hace veinte años aunque el calendario diga que tan solo fue ayer.